Para los compañeros y las compañeras de cátedra de Pao
Soy Matías, con quien
Pao decidió formar una relación y convivir desde hace una década. Quería
agradecerles por su genuino interés y compromiso por la salud de Pao (los
mensajes, la difusión, las donaciones). Siempre le comuniqué todo a ella, así
que estuvo al tanto de todo. Pero además quería aprovechar para
expresarles algunas palabras que creo que son necesarias para que la conozcan
mejor y comprendan la influencia positiva que ejercieron sobre ella.
A Pao siempre le
resultó muy difícil relacionarse y sentirse cómoda en cualquier espacio. Era
una característica propia de su personalidad: no podía sentirse bien en un
mundo que consideraba que la rechazaba y que la podía lastimar. Nunca se había
propuesto continuar su carrera como investigadora o como docente, su motivo a la
hora de estudiar era el amor por el conocimiento (y específicamente por la
historia) y contar con una estructura que le dé sentido a su vida. Por ello le
resultó muy difícil tomar la decisión de participar como adscripta. No era algo
que ella hubiese planificado. Además, le daba miedo no tanto no estar a la
altura, sino que algo o alguien pudiese lastimarla y que cada vez que tuviese
que participar fuese un desgaste a su salud mental. Pero cuando finalmente se
decidió encontró en ustedes un grupo al cual respetó no solo por su
profesionalismo, sino por su costado humano.
Pao me comentó muchas
veces que participar en la cátedra la hizo sentir muy bien. Recuerdo,
puntualmente, que destacó los espacios como el taller de cine y las reuniones
con los estudiantes que necesitaban un ámbito para mejorar sus parciales.
También recuerdo que el día que salió de las jornadas de estudiantes de
historia en Púan fue probablemente uno de los días más felices de su vida
porque se sintió conforme con ella misma (quizás sea una pavada para algunos
participar de unas jornadas, pero para Pao implicó vencer muchísimos miedos) y
porque sintió el acompañamiento de la cátedra, con otros/as integrantes
participando, viéndola y felicitándola. Ello incluso la motivó a pensar en participar
en futuros proyectos de la cátedra y
también en un seminario de extensión sobre cine que estábamos terminando de
preparar antes de que comience todo esto, lo cual en el pasado era bastante
impensado.
En un ámbito donde se
impone la competencia (quién publica más cosas, quién gana un concurso, quién
es más popular, etc.), y en un mundo que Pao consideraba sumamente cruel y
amenazante, me interesa destacar esa sensibilidad y compañerismo que ustedes
supieron mostrar. Además de grandes docentes, investigadores y/o
estudiantes, Pao los vio como seres
humanos interesados en el progreso y en el bienestar del otro. Como ella y como
ustedes, yo también me formé en la carrera de Historia en Puán y se bien que no
es frecuente encontrar espacios así; ello siempre fue motivo de charla con Pao,
que se sentía inmensamente agradecida por la forma en que la integraron y la
trataron.
Perdón si me extendí
demasiado y si encuentran poco frecuente el contenido y la forma de
comunicación. Saludos, muchas gracias nuevamente por todo lo que hicieron, y si
alguna vez los puedo ayudar en algo no duden en comunicarse.
Junio de 2025
Foto: I Jornadas de estudiantes de Historia de la UBA, noviembre de 2024


