Mientras pueda recordarla
-Con cierta timidez, Pao me comentaba que iba a salir con un amigo y que regresaría más tarde a casa. No le dije que me había puesto un poco celoso. Solo atiné a hacer un chiste y ambos nos reímos. Después me desperté. Aún era de noche, pero no pude volver a dormir. El sueño fue breve, aunque alcanzó para dejarme pensando. Nunca fui celoso. Nunca tuve miedo de perderla. Sabía cuánto me amaba. ¿A qué se debía, entonces, ese sueño? -Desde que Pao falleció tuve, en varias oportunidades, el deseo de terminar con mi vida. Era demasiado dolor. Demasiada oscuridad. Ya no había nada que pareciera tener sentido. Quizás dos cosas me detuvieron. Por un lado, la necesidad de seguir recordándola. Si muero, en gran medida Pao vuelve a morir conmigo. Por otro, mi ateísmo. Entiendo la muerte como un final. No creo que pueda reencontrarme con ella en otro plano. Si hubiese sido creyente, quizás no estaría acá escribiendo esto. -¿Puede que el sueño no tenga que ver con los celos, sino con el m...







