Un mes sin Pao
Recuerdo que la primera
vez que le dije te amo, ella me respondió “gracias” y lo acompañó con una
sonrisa genuina y muy tierna. Claramente se sintió sorprendida y alegre al
mismo tiempo. Yo ya sabía que ella me amaba por la forma en que me trataba, me
miraba y compartía tiempo conmigo. No necesitaba que me respondiera “yo
también” en ese momento. Además, no tardó mucho en decírmelo una vez, dos y
cien veces más, hasta hacerlo cotidiano y convertir ese “gracias” inicial en un
recuerdo amoroso de nuestros comienzos.
¿Pero por qué dijo
gracias esa vez? En primer lugar, porque realmente estaba muy agradecida. En
segundo lugar, porque su procesamiento emocional tenía otro ritmo. Las palabras
para responder ante ciertos estímulos no llegaban de inmediato. Necesitaba
tiempo para ordenarlas, para saber cómo expresar correctamente cuál era su
sensación. En este caso, seguramente se trataba de una emoción nueva para ella,
así que necesitaba pensarlo bien. Esto era frecuente en Pao y le podía pasar en
situaciones sumamente cotidianas (pero en algún punto repentinas) como un
“hola” de un vecino, que muchas veces no podía llegar a responder; a veces era
más complejo e incluso su mente quedaba en blanco ante determinados estímulos,
sobre todo cuando le resultaban amenazantes.
Lo que quizás mucha gente no llega a dimensionar es que una persona puede
sufrir mucho cuando se le dice que solo hay una manera de ser y de hacer las
cosas y no se respetan otras formas, tiempos y procesos. Intenté todo este
tiempo que pudiera sentirse de la mejor manera con ella misma y habíamos
logrado establecer formas de compartir y comunicarnos con las que nos sentíamos
conformes, aunque faltaba mucho por mejorar de mi parte.
Ella también intentó
que yo pudiera sentirme de la mejor manera posible. Se preocupó en conocerme y
comprenderme, logró saber qué cosas me angustiaban y me costaban y se dio las
herramientas para ayudarme a manejarlas. Y fue realmente muy buena en eso. Me apoyó
en todo y siempre confió en mí con total honestidad. De alguna manera, éramos
un equipo. Y ahora todo es muy difícil sin su compañía.
1 de julio de 2025


