La despiadada disolución del tiempo

"(...) Algo bello puede ser objeto de sentimientos tristes porque ha envejecido o decaído o ya no existe. Todas las fotografías son memento morí. Hacer una fotografía es participar de la mortalidad, vulnerabilidad, mutabilidad de otra persona o cosa. Precisamente porque seccionan un momento y lo congelan, todas las fotografías atestiguan la despiadada disolución del tiempo". Susan Sontag. Sobre la fotografía.

-Tengo muy pocas fotos de Pao. Le encantaba la fotografía, pero detestaba ser el centro de la lente. No quería dejar ninguna huella de su paso por el mundo. Yo, en cambio, agradezco hoy cada pequeño registro visual de ella: que a veces se haya sentido con ganas de tomarse una selfie o sacarse una foto conmigo; o que simplemente alguien la retratara sin que se diera cuenta.

-Esta foto es una de las que más me impacta: creo que fue tomada en algún acto para recordar a Mariano Ferreyra. La cámara congeló para siempre un gesto que me conmueve: el dolor de Pao ante una muerte temprana e injusta; su sensibilidad frente a la fugacidad de la existencia humana.

-Toda fotografía de alguien que ya no está posee ese doble carácter que señala Sontag: es a la vez una pseudopresencia y un signo de ausencia. Hoy puedo detenerme en sus fotos, observar sus rasgos y sentir su presencia por un instante, pero el reconocimiento de su ausencia me devuelve, inevitablemente, a la misma sensación de tristeza.

-Al mirar esta fotografía de Pao recuerdo su sensibilidad y me emociono. La siento conmigo. Pero también recuerdo que ya no habrá nuevas fotos de ella. Que ya no podré volver a verla llorar, abrazarla y decirle unas palabras para que se sienta mejor. Que ya no podré compartir un momento con ella. Lo bello se transforma en tristeza porque ya no existe.

-Ahora soy yo el que llora por una muerte temprana e injusta. Por la fragilidad de la vida. Por la despiadada disolución del tiempo.

2 de enero de 2026

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